Mi segundo cerebro casero: cómo conecté a tres IAs con mis notas sin darles las llaves de casa

Obsidian como fuente canónica, un índice filtrado para Hermes y propuestas que no se aplican sin mi visto bueno. Lo que ya funciona, lo que falló y lo que aún falta.

Una bibliotecaria organiza sus notas mientras tres pequeños robots ayudan con el buzón, la búsqueda y las consultas.

Llevo tiempo usando tres asistentes de IA: Claude en el Mac, Codex para revisar y ayudar con este blog, y Hermes, que me contesta por Telegram. Cada uno tiene algo de memoria, pero no comparten una libreta fiable. Cuando les pregunto por algo que ya apunté, todavía puedo acabar explicándolo otra vez. O peor: que alguno rellene el hueco con mucha seguridad.

Hace unas semanas vi el vídeo de Tom Crawshaw sobre un «segundo cerebro» para Hermes. Me recordó al patrón de «LLM Wiki» que propone Andrej Karpathy: una wiki que un modelo ayuda a mantener y consultar. No doy por hecho que una idea venga de una sola persona ni que el vídeo plantee exactamente mi sistema; me interesó el enfoque. El acceso amplio a los archivos que aparece en el vídeo, en cambio, me hizo buscar una versión más acotada con las herramientas que ya tenía.

La idea, en cristiano

Separar las fuentes de las notas que usamos para pensar. Guardo los documentos y capturas originales para poder volver a ellos. En otra zona mantengo páginas por tema: qué sabemos, de dónde sale y cuándo se revisó. Un agente puede buscar en esas páginas sin tragarse la bóveda entera en cada pregunta.

En medio hay un proceso de prueba y revisión. Una IA lee las capturas nuevas y propone qué merece entrar en la wiki. La propuesta no se aplica sola. La idea es que el material bruto conserve su origen y que las páginas de referencia cambien con criterio, no porque un agente se haya levantado creativo a las seis de la mañana.

Las piezas, como una biblioteca

PiezaEn la bibliotecaEn mi sistema
ObsidianEl edificio y las estanteríasLa bóveda de notas en Markdown. Es mi fuente canónica y se sincroniza con el iPhone.
InboxEl buzón de devolucionesDonde llegan recortes, documentos y notas que dejan los agentes.
SourcesEl depósitoLas fuentes originales archivadas. Una vez guardadas, no se editan.
WikiLas fichas temáticasLas páginas de referencia, con fechas y enlaces a sus fuentes.
DiarioEl libro de registroCuenta qué pasó un día concreto; no pretende decir cómo están las cosas hoy.
gbrainEl fichero de búsquedaUna copia filtrada de la wiki y de notas recientes, para buscar desde Hermes.
Claude y CodexBibliotecarios e inspectoresAyudan a revisar propuestas y a mantener notas cuando yo lo pido.
HermesEl mensajeroMe responde por Telegram, consulta el fichero y deja posibles notas en una bandeja aparte.

La bóveda original sigue en el Mac y el índice remoto es una copia que se puede rehacer. Esa separación me resulta más fácil de entender que darle a cada asistente acceso a todo y confiar en que se porte bien.

Cómo pasa una nota de captura a respuesta

  1. Capturo una idea o un documento. Hermes también puede dejar un borrador en su bandeja de salida.
  2. Un proceso de revisión lee lo nuevo del inbox en modo de solo lectura y prepara propuestas. No modifica la wiki durante ese paso.
  3. Yo decido qué propuestas aplicar. Una sesión supervisada de Claude o Codex hace los cambios acordados y actualiza la trazabilidad.
  4. Se prepara una copia de la wiki y de notas recientes. Antes de usarla, un filtro busca y oculta información sensible; si algo requiere atención, reviso la copia.
  5. gbrain actualiza su índice. Hermes lo consulta cuando le pregunto por mis notas y debería citar la página y su fecha.

Así, la captura no se convierte automáticamente en conocimiento, y una respuesta que llega por Telegram no se convierte automáticamente en una página de la wiki. Hay una bandeja y una decisión humana entre medias.

Las reglas que evitan que esto sea una máquina de inventar

  1. Una sola fuente canónica. Obsidian guarda las notas duraderas. gbrain es un índice; si se estropea, se vuelve a generar.
  2. Proponer no es aplicar. El proceso de revisión prepara una lista. Yo elijo qué entra; el agente no reescribe páginas por su cuenta.
  3. Cita o reconoce que no consta. Hermes debe decir qué página consultó y cuándo se actualizó. Si no encuentra respaldo, prefiero «no consta en la bóveda» a una respuesta plausible inventada.
  4. Lo antiguo lleva fecha. El diario sirve para reconstruir qué pasó. Para saber el estado actual, manda la página temática más reciente. Aún estamos afinando las fechas que Hermes cita: a veces muestra la fecha del índice y no la de revisión de la página.
  5. Lo de fuera son datos, no órdenes. Las capturas pendientes y las fuentes de terceros no pasan al índice de Hermes. El proceso puede leer el inbox, pero no navega ni ejecuta comandos; después yo reviso lo que propone.

Lo que salió mal (y por qué prefiero el examen)

La primera prueba encontró varias cosas que no me gustaban:

  • Detecté exposiciones innecesarias y las cerré. Revisé el material que podía llegar a la copia y ajusté el filtro, que reduce el riesgo de que incluya información sensible.
  • También corregí accesos que no hacían falta. No entro en el detalle; la lección es revisar qué puede hacer cada pieza y cerrar lo que no se necesita.
  • La primera prueba también pilló un par de datos que no debían aparecer. Ajusté el filtro y repetí la prueba. En esta prueba casera, la búsqueda acertó 10 de 12 preguntas con una respuesta conocida; resolvió 5 de 5 trampas de actualidad y respetó 3 de 3 límites. Son resultados de mi propio ejercicio, con sus casos concretos, no una garantía de seguridad ni de acierto.

El filtro y las pruebas reducen el riesgo, pero no lo eliminan. La prueba me da más información que la frase «el agente sabe que no debe hacerlo», aunque tampoco demuestra que todo esté cubierto. Si no mides si encuentra lo correcto y si se frena cuando toca, solo estás esperando tener suerte.

El compilado de la mañana

Me llega un aviso cuando hay propuestas. Abro la nota en Obsidian y puedo encontrar algo así:

Ejemplo inventado
Propuesta: añadir una fecha a una página de referencia y archivar el documento.
Confianza: media.

En el primer repaso, el sistema recorrió 28 elementos acumulados: muchos ya estaban resueltos, cuatro aportaban algo nuevo y aparecieron dos datos que no cuadraban entre páginas. Son cifras de esa prueba casera. Útil, sí. También me recordó que una propuesta automática sigue siendo una propuesta, aunque venga con buena gramática y una corbata imaginaria.

El truco para recordarlo

Piensa en una carta que llega a casa: entra en el buzón, alguien la lee y te propone qué hacer, tú decides, se archiva donde toca y más tarde la buscas en el fichero. En cinco verbos: entra, propone, decido, archivo, consulto.

Lo que ya hace y lo que falta

Hermes ya puede buscar notas filtradas, citar páginas y fechas, y dejar un borrador en su bandeja. El proceso propone cambios sin editar la wiki. Eso es lo que he comprobado hasta ahora.

Quedan límites: Hermes no siempre consulta la wiki cuando debería y todavía puede citar una fecha del índice en lugar de la revisión de la página. En mi prueba, la búsqueda también dejó dos preguntas conocidas sin resolver. No es una caja fuerte con inteligencia artificial dentro; es una biblioteca útil con un bibliotecario que todavía hay que supervisar.

¿Compensa? Depende de cuánto preguntes a tus asistentes por cosas que ya sabes. A mí me merece la pena porque reduce las repeticiones y, sobre todo, me obliga a comprobar qué sabe el sistema de verdad.