Me he montado un quiosco de noticias en casa
FreshRSS en una cajita de casa: periódicos independientes y foros de opinión, con los títulos en inglés traducidos, todo en el iPhone y elegido por mí.
Llevo años leyendo las noticias como casi todo el mundo: lo que me pone delante Google, lo que me sale en el móvil y lo que alguien comparte en un grupo. Es cómodo, aunque lo que acabo leyendo lo decide un algoritmo que ya ha aprendido que, si me enfado, leo más.
Esta semana le pregunté a la IA por un programa que había visto, FreshRSS, y si se podía tener en casa. Se podía. Al día siguiente tenía mi propio quiosco: elijo qué periódicos y qué foros entran, y lo leo todo en el iPhone, sin anuncios y sin que un algoritmo decida qué me interesa.
Qué es esto del RSS
Casi todas las webs de noticias publican, sin anunciarlo mucho, una lista de sus últimos artículos en un formato pensado para programas: el RSS. Un lector de RSS mira esas listas cada cierto tiempo y te junta todo en el mismo sitio, como si te llevaras a casa todos los periódicos del quiosco.
FreshRSS es uno de esos lectores. Es gratuito y, en vez de vivir en los servidores de una empresa, vive en una cajita que tengo en casa encendida todo el día. Gasta poco: le he dado un giga de memoria y usa poco más de cien megas. Cada cuarto de hora se da una vuelta por mis fuentes, y lo que encuentra me llega al iPhone, a una app lectora.

Primero, los periódicos
Le pedí a la IA medios españoles independientes y con buena valoración. Antes tuvimos que ponernos de acuerdo en qué es «independiente», y quedó así: nacidos en internet y fuera de los grandes grupos de comunicación.
Para lo de «buena valoración» no hay mucho donde agarrarse. Lo más serio que encontró es el Digital News Report España 2026, una encuesta que hacen cada año la Universidad de Navarra y el Instituto Reuters de Oxford. Pregunta cuánto se fía la gente de cada medio, aunque solo de unos cuantos, y el propio informe avisa de que no es un ranking.

Me quedé con siete, procurando que hubiera de un lado y del otro: elDiario.es, El Confidencial, El Español, The Objective e infoLibre, más dos que no van de partido: Civio, que trabaja con datos públicos, y Newtral, que se dedica a desmentir bulos. Dejé fuera OKDiario, que en ese informe es la marca con menos confianza de las que mide (un 35 % se fía y otro 35 % no), y algún otro cuyo RSS llegaba vacío.
Algunos periódicos solo ponen la entradilla en el RSS, para que vayas a su web. Para esos, FreshRSS tiene un añadido que baja el artículo entero, y así lo leo completo en el móvil.
Después, los foros
También quería foros de opinión, que es donde se ve de qué habla la gente. Uno de los que sigo no tiene RSS, y yo daba por hecho que entonces no había nada que hacer. Pero si una página se puede leer sin cuenta, FreshRSS puede sacar la lista de temas de la propia página y convertirla en un feed. La IA miró cómo está hecha, le dijo al programa dónde está cada título y ya tengo los apartados que me interesan.
Luego quise lo más visto. Ese foro no enseña las visitas en la lista, y ordenar por visitas es justo lo que su archivo de normas para robots pide no hacer. Así que se hizo de otra manera: un apartado que solo recoge los temas que pasan de cierto número de respuestas. Cuando uno se calienta, me aparece ahí.
Otro foro sí tiene RSS, pero corta enseguida a quien le pide muchas cosas seguidas sin tener cuenta, así que la IA juntó varias secciones en cada petición para molestar lo menos posible. Como casi todo está en inglés, le pedí que me tradujera los títulos. Había un añadido que lo hacía… al chino. Lo adaptó al castellano, y ahora el título me llega traducido, con el original en la primera línea por si la traducción se lía.
También tengo un apartado de «lo mejor», con lo más comentado y lo más votado del día. Ahí sí manda la popularidad, pero lo leo aparte y sabiendo lo que es.
Lo que salió mal (que también cuenta)
La IA habló sin mirar. Me dijo que todavía no tenía ninguna suscripción, y yo ya había añadido una. Se lo dije, «no hables por hablar», lo comprobó y era verdad.
Luego pisó lo que ya funcionaba. Al crear lo de «lo más comentado» de un foro, el programa lo confundió con los feeds normales del mismo foro y los sobrescribió. Se dio cuenta al revisar, los dejó como estaban y creó los nuevos aparte.
Y Google no quería traducir. El servicio que usaba el añadido le daba error a la cajita de casa y al Mac, desde la misma conexión, no. Acabó usando otro servicio de Google que sí respondía.
Nada grave, pero de ninguno de los tres me habría enterado sin comprobarlo.
Cómo ha quedado
Veintitrés fuentes en seis apartados, casi setecientos artículos el primer día y ni un anuncio. No sé si leeré más o menos. Lo que leo, eso sí, lo he elegido yo.