Mi tele hacía de monitor y cargaba con 183 aplicaciones

Cómo Claude Code limpió por adb una Sony con Android TV de 2018 y un Fire TV: qué se apagó, qué no se toca, cómo se deshace y por qué no le hice root.

Pantalla de inicio de la Sony tras la limpieza: solo el acceso a Aplicaciones, la entrada TV y el botón Personalizar canales, sin recomendaciones ni anuncios

Últimamente me cruzo por todas partes con artículos y vídeos que cuentan lo mismo: alguien conecta Claude Code a su televisor viejo, le apaga todo lo que sobra y la tele vuelve a ir como el primer día. No sé quién fue el primero; el último que vi fue este vídeo de YouTube. Yo tengo una Sony de 65 pulgadas de 2018 con Android TV y un Fire TV Stick, así que se lo pasé a Claude con una pregunta muy elaborada: «quiero hacer eso con mi tv, ¿puedes?».

Pudo. Esto es lo que hicimos esa noche, contado para que lo repita cualquiera que tenga una tele con Android y un ordenador.

Una tele que solo hace de monitor

La Sony la uso solo como pantalla del Apple TV y no abro ninguna de sus aplicaciones. Aun así, por dentro tenía 183 paquetes activos entre aplicaciones y servicios: YouTube, Prime Video, el asistente de Google, navegadores, demos para la tienda, un servicio británico de TDT que en España no sirve para nada y Samba TV, que analiza lo que ves para usarlo en publicidad. Le quedaban unos 455 MB de memoria libres de los 2 GB que tiene. Iba ahogada sin que yo le pidiera nada.

Cómo se le habla a una tele

Los televisores con Android, y también los Fire TV, traen una puerta de servicio llamada depuración ADB. Con ella el ordenador da órdenes a la tele por la red de casa. Para abrirla:

  1. Ajustes → Preferencias del dispositivo → Información. Se pulsa siete veces seguidas sobre «Compilación» hasta que la tele te dice que ya eres desarrollador. En el Fire TV es Ajustes → Mi Fire TV → Acerca de, siete veces sobre el nombre del aparato.
  2. Aparece un menú nuevo, Opciones para desarrolladores. Ahí se activa la depuración, que en la Sony se llama «Depuración ADB» y en otras teles «Depuración USB», aunque funciona por red.
  3. Se apunta la dirección IP de la tele, que está en los ajustes de red.
Menú Opciones para desarrolladores de la Sony con los interruptores Habilitar opciones para desarrolladores y Depuración ADB activados
El menú escondido de la Sony, con la depuración ADB ya encendida. Captura sacada de la propia tele con adb.

En el ordenador se instala adb, la herramienta de Google para hablar con aparatos Android (en un Mac, brew install --cask android-platform-tools). La primera vez que se conecta, la tele pregunta si te fías de ese ordenador. Le dices que sí, marcas «permitir siempre» y desde ese momento Claude ve todo lo que hay dentro.

Ojo con esto: mientras la depuración esté encendida, la tele obedece a cualquier ordenador al que hayas dado permiso. Uno que no lo tenga tiene que pasar por ese aviso en pantalla, y alguien tendría que aceptarlo con el mando. Aun así, si no vas a seguir trasteando, apágala al terminar, y no la actives nunca en una tele conectada a una red que no sea la tuya.

El primer tropiezo: el Mac no le dejaba salir

La conexión falló con un «No route to host», y eso que la tele respondía perfectamente a un ping. La culpa era de macOS: las versiones recientes piden permiso a cada programa para hablar con la red local, y a adb, que es un programa de terminal, nadie le había dado ese permiso. Claude escribió un puente de quince líneas en Python, que sí tenía permiso. El puente escucha en el propio Mac y reenvía todo a la tele, así que a adb le basta con conectarse a sí mismo. Lo cuento porque a cualquiera con un Mac moderno le va a pasar, y el mensaje de error no ayuda nada.

Esquema en dos filas. Antes: adb en el Mac intenta llegar a la tele y macOS lo corta por falta de permiso de red local. Después: adb se conecta a 127.0.0.1, donde escucha un puente en Python que reenvía por la red de casa hasta la tele
Sin permiso de red local, adb no sale del Mac. Con el puente, ni se entera.

Primero mirar, luego decidir

Lo que más me gustó es que Claude no tocó nada al principio. Sacó la lista entera de aplicaciones, miró cuáles gastaban más memoria y las repartió en tres grupos: lo que se puede apagar sin miedo, lo que se puede apagar pero es más del sistema y lo que no se toca. Yo elegí, y solo entonces actuó.

En la lista de lo que no se toca estaban la entrada HDMI, el sonido, el mando y, sobre todo, Bravia Sync. Es el sistema (HDMI-CEC) que deja al mando del Apple TV encender la tele y bajarle el volumen. Si eso se apaga, te quedas con dos mandos y cara de tonto.

Nada se borra. Las aplicaciones se desactivan con pm disable-user: siguen en la tele, dormidas, y se despiertan con una orden. Claude guardó la lista de cómo estaba todo antes y dejó un script que lo devuelve de una vez a su estado original.

Lo que se fue

En la Sony se desactivaron 55 paquetes. Fuera las aplicaciones que instalé en su día y ya no abría; YouTube, YouTube Music y Prime Video; el asistente y la búsqueda por voz, que era lo que más memoria se comía; las recomendaciones de la pantalla de inicio, el salvapantallas y el Chromecast integrado; las promociones de Sony, los modos demo, el manual, los navegadores, el uso compartido en red y la duplicación de pantalla; los restos del «modo hotel», que también vienen de fábrica; y la tienda de Google, para que deje de actualizar cosas que no uso. Samba TV, con especial cariño.

Gráfico de barras de los 55 paquetes desactivados en la Sony: 25 de Sony y de fábrica, 13 de Google, 9 del sistema prescindibles y 8 instalados por mí
Casi la mitad de lo que sobraba venía puesto de fábrica.

De paso se pusieron las animaciones a cero, y ahora los menús aparecen en cuanto pulsas el botón.

En algunas de esas versiones le hacen además a la tele una pantalla de inicio nueva desde cero. A mí no me hacía falta: la tele entra directamente en el Apple TV y su pantalla de inicio no la veo nunca. Quitando las recomendaciones se ha quedado casi vacía, como se ve en la imagen de cabecera: el acceso a las aplicaciones, la entrada de TV y nada más.

El resultado

La Sony pasó de 183 a 129 paquetes activos y la memoria disponible se duplicó, de 455 a 910 MB. La segunda medida está tomada nada más reiniciar y con el uso bajará algo, pero el salto se nota. Ya puestos, le instalamos Stremio con el archivo oficial para Android TV, directamente desde el Mac (adb install) y sin tocar el mando. Me temía que una tele de 2018 se atragantara con él, y va bien.

Gráfico de barras de la memoria disponible antes y después. Sony XF9005: 455 MB antes y 910 MB después. Fire TV 4K Max: 525 MB antes y 564 MB después
Memoria disponible antes y después, medida tras reiniciar cada aparato.

El Fire TV es otra historia

Luego repetimos la operación con el Fire TV Stick 4K Max. Este sí lo uso para ver cosas, así que conservé todas mis aplicaciones y quité lo de Amazon: Alexa entera (no le hablo a la tele), los servicios de anuncios y de seguimiento, la telemetría, el salvapantallas, Amazon Kids, el navegador Silk y los tutoriales. En total, 46 paquetes.

Aquí la ganancia fue pequeña, de 525 a 564 MB libres. Fire OS vuelve a lanzar muchos servicios propios en cuanto arranca, y Amazon protege algunos paquetes para que no los puedas apagar sin ser administrador del aparato, es decir, sin root. Lo que más se nota son los menús rápidos, y me quedo más tranquilo sabiendo que la tele ya no le cuenta a Amazon tanto como antes.

¿Y el root?

Lo pregunté, claro. Para mi modelo existe un exploit de la comunidad que da acceso de administrador temporal y, a partir de ahí, permite desbloquear el aparato. Pero cada versión de Fire OS necesita su propia adaptación, y mi Fire TV se había actualizado solo diez días antes a una versión con un núcleo nuevo que todavía no figura en ninguna lista. Puede que Amazon ya haya tapado el agujero. Y aunque funcionara, me arriesgo a dejarlo inservible para siempre a cambio de quitar cuatro aplicaciones más y poner una pantalla de inicio propia. No compensa, así que se queda como está.

Si lo vas a hacer tú

  • Piensa primero para qué usas la tele. Una pantalla para otro aparato puede quedarse casi pelada; una tele en la que ves cosas con sus propias aplicaciones, no tanto.
  • Desactiva en vez de desinstalar, y así todo tiene vuelta atrás.
  • Protege lo que conecta los aparatos entre sí (HDMI-CEC, sonido, mando). Es lo que más se echa de menos si se rompe.
  • Guarda la lista de antes. Si a los tres días algo raro no funciona, sabrás qué volver a encender.
  • Si tienes Mac y adb no conecta, la tele no tiene la culpa: es el permiso de red local de macOS.
  • Cuando acabes, apaga la depuración si no la vas a usar.

No compré nada, no instalé ninguna aplicación milagrosa y no tuve que levantarme del sofá más que para pulsar siete veces un botón. La Sony, que ya daba por vieja, vuelve a ir rápida.